
- Pasiva
- Natural: a través de anticuerpos, como la IgG de la madre al feto y la leche materna. Sin embargo no genera memoria ni activación del sistema inmunitario.
- Artificial: se proporcionan anticuerpos preformados (sueros animales). Se dan proteínas con una fecha de caducidad y que no generan memoria. Muy utilizados antes de la utilización de las vacunas y los antibióticos. Además, en mujeres embarazadas, personas inmunodeprimidas, casos de tétanos: se emplean antisueros pues se necesita un efecto inmediato. Se inoculan anticuerpos específicos frente a distintas enfermedades (botulismo, tétanos, hepatitis, difteria, sarampión, rabia, antisueros frente a venenos de serpientes y artrópodos).
- NO activa el sistema inmune, no tienen memoria y ofrece protección transitoria.
- Activa
- Por infección natural con un microorganismo, desarrollada de forma fisiología tras una infección. (enfermedad).
- Por inducción artificial mediante la administración de una vacuna.
Activan todo el sistema inmune y generan memoria: la proliferación activa de células T y B reactivas inducida por el reconocimiento del antígeno da lugar a la formación de células de memoria.