Células y mecanismos de la inmunidad innata (I): macrófagos, receptores y mecanismos efectores

Conceptos básicos de la inmunidad innata

https://www.youtube.com/watch?v=cTFdTgBDDrE

Aquí tienes el temario explicado en el vídeo anterior. Si tienes alguna duda plantéala en el sistema de comentarios del final de la página.


La primera línea de defensas de nuestro organismo está constituida por la piel y los epitelios mucosos (Figura 4.1), que impiden la entrada de patógenos o la instauración de la infección (son un sistema de aislamiento entre el medio interno y el externo). La mayoría de los patógenos no pueden atravesar la piel y epitelios intactos y, por otra parte, las características químico-biológicas de dichos microentornos suponen un obstáculo adicional para los agentes infecciosos. Estos epitelios constituyen una barrera a tres niveles:

  • Física o mecánica: la barrera epitelial está construida por células en empalizada con uniones fuertes entre sí (desmosomas). Si estas uniones no se rompen o alteran, el patógeno no puede entrar en el organismo.
  • Química: el pH ácido del estómago o del epitelio genito-urinario, por ejemplo, dificulta el crecimiento de patógenos. Los ácidos grasos de la piel, suponen también un entorno químico hostil. Además, existen sustancias microbicidas en las secreciones mucosas, como la lisozima y péptidos antimicrobianos (defensinas).
  • Biológica o microbiológica: la flora bacteriana comensal compite por los mismos ni- chos que los patógenos potenciales, impidiendo que se asienten en estos epitelios. Pero además, algunas bacterias saprofitas producen proteínas, como la colistina, con efecto antibiótico.
Figura 4.1 Primera línea de defensa
(Reproducido de Murray P.R., Rosenthal K.S. & Pfaller M.A. (2009) Microbiología médica. (6ª Ed.) Elsevier, Barcelona.)

En caso de que las primeras barreras de defensa no funcionen, por estar alteradas o porque alguna herida abre una vía de entrada de los patógenos al medio interno, se ponen en marcha nuevas herramientas de la inmunidad innata, tanto celulares como moleculares. Las células innatas de acción inmediata realizan su función efectora mediante diferentes mecanismos (Figura 4.2):

  • Endocitosis: los patógenos son fagocitados por los macrófagos, formándose unas vesículas denominadas fagosomas, que se fusionan con lisosomas primarios, cargados de enzimas hidrolíticas. De esta forma se constituyen los fagolisosomas o lisosomas secundarios, donde se produce la eliminación hidrolítica de los patógenos.
  • Exocitosis: puede tener diferentes consecuencias, dependiendo de la célula que la realiza y del contenido de sus gránulos:
    • Los eosinófilos, al liberar el contenido de sus gránulos, vierten toxinas que atacan a grandes patógenos, produciendo sobre ellos efectos neurotóxicos.
    • Los mastocitos, al degranular liberan una colección de aminas vasoactivas (histamina,…) que ponen en marcha el proceso inflamatorio local, con atracción de nuevas células y moléculas a la zona de liberación.
Figura 4.2 Endocitosis y exocitosis
La columna de la izquierda muestra el proceso de endocitosis mediado por un macrófago. La columna central detalla el mecanismo de acción exocítico de los eosinófilos sobre los parásitos. La columna de la derecha representa el mecanismo de exocitosis de un mastocito. La inflamación contribuye a reclutar otras células y moléculas. (Reproducido de Regueiro J.R., López C., González S. & Martínez E. (2011) Inmunología. Biología y Patología del Sistema Inmune. (4ª Ed.) Editorial Médica Panamericana, Madrid.)