Otra manera de lograr que el sistema inmune ataque a las células tumorales es mediante la potenciación de su inmunogenicidad. Para ello se pueden seguir diferentes estrategias de inmunización activa como ocurre en las vacunas contra patógenos.
Se pueden utilizar estrategias simples como identificar y purificar antígenos tumorales para utilizarlos como vacunas, en las que se va inoculando el antígeno en dosis pequeñas y controladas, de modo que el paciente se carga de células y anticuerpos antitumorales (por ejemplo, el propio BCR en ciertos linfomas).
Sin embargo, los tumores tienen en general una baja inmunogenicidad. Una posible estrategia para aumentar la inmunogenicidad consiste en activar células dendríticas del paciente «in vitro» con antígenos tumorales o incluso con extractos crudos de tumores, y reinyectar las células al paciente. Las células dendríticas son las más potentes activadoras de los linfocitos T ya que poseen expresión de moléculas de clase I, clase II y gran cantidad de moléculas coestimuladoras. De esta forma podrían reconocer los antígenos tumorales y activar los linfocitos T in vivo.

Otra terapia celular con éxito aprovecha las terapias convencionales. Muchas veces se lleva a cabo la extracción del tumor y se administra quimio o radioterapia. Pues bien, la extracción del tumor se puede emplear para aislar los linfocitos infiltrantes del tumor, que son anticuerpos antitumorales. Estos linfocitos se estimulan con citocinas para que se multipliquen, y luego se reinfunden en el paciente. Es una terapia muy buena como adyuvante. Son células específicas del tumor.
Otra posibilidad es la terapia génica para estimular el sistema inmune, en la que se intentan evitar los mecanismos de evasión de los tumores. Para ello se extraen células tumorales y se las inyecta CD80 o CD86, que son las moléculas de membrana que unen CD28 y dan la segunda señal de estimulación de los linfocitos. De este modo, las células tumorales van a ser reconocidas por los linfocitos T y se van a activar mucho mejor à conseguimos que el tumor sea más inmunogénico.


- Otras estrategias: administración de citocinas in vivo, de adyuvantes microbianos como el LPS (son utilizados como activadores inespecíficos de los macrófagos à sintetizarían entonces más TNFα e IFNα, y fagocitarían y presentarían mejor los Ag tumorales a los linfocitos T).