Células y mecanismos de la inmunidad innata (I): macrófagos, receptores y mecanismos efectores

La fagocitosis (I): Receptores y Mecanismos

https://www.youtube.com/watch?v=PBEo55noYDM

Aquí tienes el temario explicado en el vídeo anterior. Si tienes alguna duda plantéala en el sistema de comentarios del final de la página.


Receptores para antígeno de las células innatas

Las células de la inmunidad innata tienen diferentes tipos de receptores en su superficie celular para poder llevar a cabo su función. Aunque sean receptores específicos para proteínas o patro- nes moleculares de los patógenos, nunca específicos de un patógeno en particular. En función del grado de complejidad, los receptores de células innatas se clasifican en:

  • PPR (Pattern Recognition Receptor): receptores para el reconocimiento de patrones moleculares de los patógenos:
    • Receptores para manosa: MR.
    • Receptores para lipopolisacáridos bacterianos: LPSR.
    • Receptores de detritus bacterianos: SR (scavenger receptors).
    • Receptores tipo toll: TLR (en superficie celular y endosomas intracelulares).
    • Receptores citoplasmáticos: NOD (Nucleotide binding Oligomerization Do- main) o RNA-helicasas.
  • Opsoninas: receptores de reconocimiento de moléculas adaptadoras que recubren la su- perficie de los patógenos:
    • Receptores para el fragmento Fc de inmunoglobulinas: FcR.
    • Receptores para diferentes fragmentos de complemento: CR.
  • Receptores de los linfocitos NK:
    • Receptores para la citotoxicidad mediada por anticuerpos (ADCC): pertenecen al grupo de los receptores para el fragmento Fc de inmunoglobulinas.
    • Sistema de doble receptor para la vigilancia de ausencias. Pueden ejercer una acción activadora o inhibidora de la lisis. Pertenecen a la superfamilia de las inmunoglobulinas o a la familia de receptores tipo lectina.

Fagocitos

Los fagocitos se clasifican en mononucleares, que poseen un único núcleo, y polimorfonucleares, que presentan un núcleo lobulado. Los fagocitos mononucleares se encuentran habitualmente en sangre, donde se denominan monocitos. Los monocitos abandonan la sangre y se infiltran en tejidos a los pocos días de vida. En los tejidos, los monocitos experimentan un proceso madurativo en el que aumenta su tamaño, y se desarrolla el aparato de Golgi y los lisosomas, tras lo cual se denominan macrófagos.

El conjunto de los macrófagos de nuestro organismo forma una red denominada sistema mono- nuclear fagocítico (Figura 4.3), localizado en lugares estratégicos, por donde los patógenos pueden penetrar al interior del huésped.

Los polimorfonucleares presentes en sangre presentan una vida media corta, de unas 48 horas, por lo que están en continua renovación. Se denominan también granulocitos (neutrófilos, eosinófilos y basófilos, según sus gránulos se tiñen con colorantes neutros, ácidos o básicos, respectivamente).

También con capacidad fagocítica, pero con diferente función, se encuentran las células dendríticas y los linfocitos B. En ambos casos, la fagocitosis está dirigida a la presentación de antígeno a los linfocitos T, en lugar de a la eliminación del patógeno.

La estrategia de los fagocitos, y del sistema inmunitario innato, no consiste en reconocer cada antígeno posible. Los mecanismos se dirigen al reconocimiento de un grupo de patrones moleculares altamente conservados y comunes a diferentes patógenos. Los fagocitos poseen receptores que reconocen estructuras bioquímicas muy distintas específicas de un grupo o clase de patógenos. Las estructuras conservadas en los grandes grupos de patógenos son esenciales para su supervivencia o patogenicidad, como la endotoxina o lipopolisacárido bacteriano (LPS), un antígeno de superficie de casi todas las bacterias grammnegativas.

Los receptores de patrones moleculares de patógenos están presentes en muchos fagocitos, pero no son específicos de una determinada estirpe celular. Esto permite una rápida eliminación de patógenos en cualquier localización del organismo. Sólo si un patógeno carece de patrones moleculares reconocibles por fagocitos o prolifera demasiado, se producirá un foco infeccioso.

Figura 4.3 Sistema mononuclear fagocítico
El sistema mononuclear fagocítico está formado por los monocitos de la sangre (A) y los macrófa- gos que se distribuyen por todos los órganos y tejidos, pero que se localizan estratégicamente en los lugares que tienen mayor posibilidad de captar microorganismos, como los sinusoides hepáticos donde se denominan células de Kupffer (B), en los senos esplénicos del bazo (C) y debajo de la piel y mucosas como la digestiva (D). (Reproducido de Regueiro J.R., López C., González S. &
Martínez E. (2011) Inmunología. Biología y Patología del Sistema Inmune. (4ª Ed.) Editorial Médica Panamericana, Madrid.)