Aquí tienes el temario explicado en el vídeo anterior. Si tienes alguna duda plantéala en el sistema de comentarios del final de la página.
Estructura proteica del tcr
El receptor de la célula T (TcR) consta de una colección de proteínas de membrana, unas involucradas en el reconocimiento del antígeno (proteínas variables) y otras con función estructural o de transmisión de señal al interior celular (proteínas constantes).
Proteínas variables
Como ya se ha descrito, existen dos posibles receptores de la célula T en cuanto a la composición de las cadenas variables, α-β (células T2) y γ-δ (células T1).
Estructura del receptor de la célula T α-β
El receptor antigénico mayoritario tanto de las células T cooperadoras (CD4+) como de los linfocitos T citotóxicos (CD8+) es un heterodímero formado por dos cadenas polipeptídicas transmembrana denominadas α y β, unidas entre sí de forma covalente mediante un puente disulfuro (Figura 7.2). Esta estructura heterodimérica es “equivalente” a un fragmento FaB de la inmunoglobulina. Cada cadena consta de dos dominios: un dominio variable (V) N-terminal que reconoce los antígenos y un dominio constante (C) que interviene en la señalización. Por lo tanto, el TcR es otro miembro de la superfamilia de las inmunoglobulinas.
Las regiones V de las cadenas α y β poseen tramos cortos de secuencias en los que se concentra la variabilidad entre los diferentes TcR y que forman las regiones hipervariables o determinantes de complementariedad (CDR). En la cadena α encontramos 3 CDR yuxtapuestos a los CDR de la cadena β formando parte del TcR que reconoce la molécula MHC.
A continuación de los dominios C está la región bisagra, corta y con residuos de cisteína que contribuyen a un puente disulfuro entre ambas cadenas. Posteriormente está la zona transmembrana hidrófoba y finalmente las cadenas α y β, que poseen colas citoplasmáticas carboxiterminales cortas.

(Reproducido de Murphy K et al. (2008) Janeway’s Immunobiology (7th Ed.) Garland Science, Nueva York.)
Estructura del receptor de la célula T γ−δ
Es un segundo tipo de heterodímero unido por un puente disulfuro que se expresa en una pequeña subpoblación de células T, que constituyen menos del 5% de todas las células T (en sangre periférica, aunque pueden estar en mayor proporción en tejidos linfoides secundarios, principalmente mucosos). Consta de regiones V y C extracelulares de tipo inmunoglobulina, una región bisagra, segmentos transmembrana hidrófobos y colas citoplasmáticas cortas similares a las de las cadenas α-β. La región bisagra contiene residuos de cisteína implicados en puentes disulfuro intercatenarios. La función de este tipo de receptor aún no está clara, pero es menos evolucionado y se sabe que reconoce moléculas no peptídicas derivadas de bacterias además de moléculas fosforiladas pequeñas (fosfolípidos presentados por CD1).
Los linfocitos con receptores α-β pueden expresar el correceptor CD4 (Th), o el CD8 (Tc), pero nunca ambos simultáneamente. Los linfocitos T con receptor γ-δ normalmente no expresan correceptor y, si lo hacen, será siempre CD8.
Proteínas constantes
Las proteínas CD3 y el dímero δ-δ se asocian de forma no covalente a los heterodímeros α-β ó γ-δ, y cuando el TCR reconoce el antígeno, estas proteínas asociadas transducen las señales que dan lugar a la activación de la célula T.
Proteínas CD3
El complejo proteico CD3 está compuesto por 3 tipos de proteínas: CD3-γ, CD3-δ y CD3-ε. Estas 3 proteínas se organizan formando dos heterodímeros junto al TCR: CD3-ε/CD3-γ y CD3- ε/CD3-δ (Figura 7.3). Los genes de estas tres proteínas se localizan contiguos en el cromosoma 11, por lo que se propone un origen evolutivo común. Las regiones extracelulares N-terminales de las cadenas CD3-γ, -δ y -ε contienen un dominio único de tipo inmunoglobulina, y por ello las tres forman parte de la superfamilia de las inmunoglobulinas. Los dominios citoplasmáticos de CD3-γ, -δ y -ε contienen motivos con funciones de señalización denominados ITAM (motivos de tirosinas de activación de inmunorreceptores).

(Reproducido de Murphy K et al. (2008) Janeway’s Immunobiology (7th Ed.) Garland Science, Nueva York.)
Dímero δ-δ
Los complejos TCR también contienen un homodímero de la cadena δ unido por un puente di- sulfuro. Esta cadena δ, aunque es también transmembranal, tiene la mayor proporción de la proteína en el citoplasma celular. Las proteínas CD3 y la cadena δ son idénticas en todas las células T con independencia de su especificidad, lo que confirma que intervienen en la señalización y no en el reconocimiento del antígeno.
La cadena δ tiene una región extracelular corta, una región transmembrana y una región cito- plasmática larga que contiene tres ITAM. Esta cadena pertenece a la superfamilia de las inmunoglobulinas.