Células del sistema inmune y diferenciación celular

Las células sanguíneas (I): Granulocitos y Mastocitos

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Aquí tienes el temario explicado en el vídeo anterior. Si tienes alguna duda plantéala en el sistema de comentarios del final de la página.


Neutrófilos

Los neutrófilos o leucocitos polimorfonucleares (Figura 2.1) son los leucocitos más abundantes y también los granulocitos más comunes. Los neutrófilos maduros miden entre 10 y 12 µm y poseen un único núcleo con entre dos y cuatro lóbulos unidos por finas hebras de material nuclear. En las mujeres, puede apreciarse el corpúsculo de Barr como un apéndice con forma de palillo de tambor en uno de los lóbulos nucleares.

En el citoplasma de los neutrófilos existen tres tipos de gránulos:

  • Gránulos azurófilos o primarios: son gránulos grandes y poco abundantes. Surgen al principio de la granulopoyesis y aparecen en todos los granulocitos y agranulocitos. Los gránulos azurófilos de los neutrófilos se comportan como lisosomas; contienen mieloperoxidasa, que contribuye a la formación de hipoclorito y cloraminas, unos bactericidas muy reactivos; hidrolasas ácidas y péptidos catiónicos (defensinas).
  • Gránulos específicos o secundarios: son gránulos pequeños y, al menos, el doble de abundantes que los azurófilos. Contienen enzimas, como la colagenasa de tipo IV o la fosfolipidasa; activadores del complemento; y otros agentes bacteriostáticos y bactericidas, como la lisozima.
  • Gránulos terciarios: pueden contener fosfatasas, o metaloproteinasas, como gelatinasas y colagenasas.

Además de los anteriormente descritos, existen gránulos de glucógeno, que constituyen una reserva de hidratos de carbono de movilización rápida. En el centro de la célula aparece un apa- rato de Golgi (AG) y un retículo endoplasmático rugoso (RER) poco desarrollados.

Los neutrófilos son células móviles, capaces de abandonar la circulación sanguínea y migrar hacia un tejido conjuntivo en el que se requiera su participación; tienen capacidad fagocítica; cuando mueren constituyen, junto con bacterias destruidas, un exudado espeso amarillento denominado pus; y actúan como inductores de fiebre mediante la liberación de interleucina 1 (IL1).

Figura 2.2 Neutrófilos
En la imagen se detallan las características de los neutrófilos, mediante esquema e imagen de microscopía óptica con tinción de hematoxilina-eosina. (Esquema cortesía de Rodrigo Blanco Salado, Universidad de Valladolid.

Eosinófilos

Los eosinófilos (Figura 2.3) son granulocitos con grandes gránulos refringentes en su citoplasma. Los eosinófilos maduros tienen un tamaño similar al de los neutrófilos y poseen un único núcleo típicamente bilobulado. En el centro de la célula aparece un aparato de Golgi (AG) y un retículo endoplasmático rugoso (RER) poco desarrollados.

Figura 2.3 Eosinófilos
En la imagen se detallan las características de los eosinófilos, mediante esquema e imagen de microscopía óptica con tinción de hematoxilina-eosina. (Esquema cortesía de Rodrigo Blanco Salado, Universidad de Valladolid.

En el citoplasma de los eosinófilos existen dos tipos de gránulos:

  • Gránulos azurófilos: son lisosomas y contienen una amplia variedad de hidrolasas ácidas y enzimas, que utilizan para destruir parásitos y complejos antígeno-anticuerpo fa- gocitados.
  • Gránulos específicos: se caracterizan por presentar un cuerpo cristaloide, que es responsable de la refringencia de los gránulos al microscopio óptico. Contienen cuatro pro- teínas básicas: proteína básica principal (MBP), proteína catiónica del eosinófilo (ECP), peroxidasa de eosinófilo (EPO) y neurotoxina derivada del eosinófilo (EDN); y otros elementos, como histaminasa, arilsulfatasa, colagenasa y catepsinas.

Los eosinófilos participan en las reacciones alérgicas liberando arilsulfatasa, que neutraliza los leucotrienos secretados lo los básofilos, e histaminasa, que neutraliza la acción de la histamina, siendo ambas responsables de moderar los efectos nocivos de las moléculas vasoactivas y proin- flamatorias; en las infestaciones parasitarias liberando MBP, ECP y EPO (moléculas citotóxi- cas para los protozoos y los helmintos) y EDN (molécula neurotóxica para los parásitos); y en los procesos inflamatorios crónicos, siendo capaz de fagocitar y destruir complejos antígeno- anticuerpo.


Basófilos

Los basófilos (Figura 2.4) son los leucocitos menos abundantes con gránulos grandes y abundantes que se tiñen con colorantes básicos. Los basófilos maduros tienen un tamaño similar al de los neutrófilos y poseen un único núcleo con una suave estrangulación que les confiere aspecto bilobulado. En el centro de la célula aparece un aparato de Golgi (AG) y un retículo endoplasmático rugoso (RER) poco desarrollados.

Figura 2.4 Basófilos
En la imagen se detallan las características de los basófilos, mediante esquema e imagen de microscopía óptica con tinción de hematoxilina-eosina. (Esquema cortesía de Rodrigo Blanco Salado, Universidad de Valladolid.
  • Gránulos azurófilos: son lisosomas y contienen varias de las hidrolasas ácidas lisoso- males habituales.
  • Gránulos específicos: muestran una textura granulada y figuras de mielina en la microscopía electrónica de transmisión. Contienen múltiples sustancias, como la heparina, un glucosaminoglucano sulfatado con acción anticoagulante; la histamina y el heparán sulfato, agentes vasoactivos que producen vasodilatación; y leucotrienos, lípidos modificados que producen broncoconstricción y disminuyen el calibre de la vía aérea.

Los basófilos presentan además gránulos de glucógeno y microvellosidades cortas y escasas en su superficie.

La función de los basófilos está íntimamente ligada con la de los mastocitos y, durante un tiempo, se pensó que los basófilos y los mastocitos eran el mismo tipo celular, pertenecientes a la sangre y a los tejidos periféricos respectivamente. Esta teoría se debía a las similitudes morfológicas y funcionales entre ambos tipos celulares. En la actualidad, está establecido que los basófilos y los mastocitos son células diferentes.

Tanto los mastocitos como los basófilos fijan un anticuerpo secretado por los plasmocitos, la inmunoglobulina E (IgE), a través de receptores de Fc expresados en la superficie celular. La exposición al antígeno específico para la IgE y la reacción de este con el anticuerpo produce la liberación de los agentes vasoactivos de los basófilos y los mastocitos. Estas sustancias producen alteraciones vasculares importantes que se asocian con la hipersensibilidad y la anafilaxia.


Mastocitos o células cebadas

Los mastocitos o células cebadas (Figura 2.5) tienen un tamaño dos o tres veces superior al de los basófilos (es decir, entre 20 y 30 µm) y poseen un núcleo sencillo. Presentan un aparato de Golgi (AG), un retículo endoplasmático rugoso (RER) poco desarrollados y microvellosidades extensas y profusas en su superficie.

Figura 2.5 Mastocitos
En la imagen se detallan las características de los mastocitos, mediante esquema e imagen de microscopía óptica con tinción de hematoxilina-eosina. (Cortesía de Rodrigo Blanco Salado, Universidad de Valladolid).

Tabla 2.1 Características diferenciales entre basófilos y mastocitos