Las vértebras coccigeas están formadas exclusivamente por el cuerpo y sólo son visibles durante el desarrollo embrionario.
En un individuo joven suele haber 4 agujeros en el sacro, y entre la base del sacro y el cóccix habrá un disco intervertebral de tejido fibroso (sínfisis) que con la edad termina dando lugar a un ligamento, ligamento sacrococcígeo, que finalmente se osidifica, apareciendo una sinostosis. Durante la juventud este disco aporta movilidad (durante el parto).
Hay ligamentos sacro-coccígeos anteriores, posteriores y laterales; este último al osidificarse da lugar a un agujero sacro más y constituye el límite lateral por el que emerge el quinto nervio sacro anterior.

