Los bronquios extrapulmonares o principales, al alcanzar el hilio pulmonar se dividen en bronquios lobares, destinados a los lóbulos pulmonares, habrá por tanto:
- En el lado derecho tres bronquios lobares:
- Superior.
- Medio.
- Inferior.
- En el lado izquierdo solo hay dos bronquios lobares:
- Superior.
- Inferior.
Los bronquios lobares se dividen en bronquios segmentarios y estos a su vez se subdividen en bronquios subsegmentarios que dan lugar a los pequeños bronquios.

Todos estos bronquios intrapulmonares tienen características estructurales similares:
- Su pared presenta un armazón cartilaginoso, formado por placas irregulares de cartílago hialino, unidas por tejido conectivo rico en fibras elásticas.
- Interiormente están tapizados por una mucosa respiratoria con glándulas mucosas, por fuera de la mucosa hay abundantes fibras musculares lisas dispuestas circularmente.

Los pequeños bronquios dan lugar a los bronquiolos. La pared de los bronquiolos difiere de la de los bronquios en que no tienen cartílago ni glándulas mucosas.
De los bronquiolos salen los conductos alveolares que terminan formando sacos alveolares, constituidos por multitud de alvéolos yuxtapuestos. Los alvéolos presentan una pared muy fina y en ellos se produce el intercambio de gases con los capilares sanguíneos.

El árbol traqueobronquial se puede explorar mediante una técnica radiológica denominada broncografía o broncograma, que consiste en introducir una pequeña cantidad de contraste radiológico en las vías aéreas. Esta técnica hoy día apenas se utiliza ya que ha sido sustituida por la broncoscopia y el T.A.C., la broncoscopia consiste en visualizar la tráquea y el árbol bronquial con un instrumento tubular flexible (broncoscopio).
Segmentos broncopulmonares
Se puede definir el segmento broncopulmonar como la porción del pulmón que está ventilada por un bronquio segmentario.
El conocimiento de los segmentos pulmonares es importante para la interpretación exacta de una radiografía de tórax y para la resección quirúrgica de los segmentos lesionados, ya que estos se pueden extirpar sin que se altere gravemente el tejido pulmonar circundante.
En el tratamiento quirúrgico del cáncer el cirujano puede extirpar un pulmón entero (neumonectomía), un lóbulo (lobectomía) o uno o varios segmentos (segmentectomía).