Generalidades Aparato Locomotor Cabeza y Cuello

Sistema Óseo Cabeza y Cuello

Antes de comenzar con el estudio de las vísceras alojadas en la cabeza y el cuello, es necesario tener unos conocimientos básicos de la estructura esquelética y muscular de esta región.

El ser humano, como miembro del filum de los cordados, posee un endoesqueleto óseo organizado en torno a una estructura denominada columna vertebral, formada por distintas piezas óseas o vertebras que se articulan entre sí en sentido vertical formando sectores conocidos como cervical, torácico, lumbar y sacro.

La parte inferior de estas vertebras se especializa para formar el hueso sacro que unido a los iliacos o coxales forman la pelvis ósea que da anclaje al esqueleto de la extremidad inferior. La unión de otros huesos especializados como las costillas y esternón, a la parte media o torácica de la columna, forma la caja torácica que sirve a su vez de soporte para el esqueleto de la extremidad superior.

El estrecho superior del tórax está formado por el borde superior del esternón, por la primera costilla y por la primera vertebra torácica. Es un importante espacio de comunicación entre el cuello y la caja torácica.

El esqueleto del cuello está formado por el sector cervical de la columna,
formado por las siete vertebras cervicales, cuyas especiales características dan a este sector de la columna una gran amplitud de movimientos.

Basta ahora con saber que las dos primeras vértebras cervicales, denominadas atlas y axis, se especializan en la unión móvil pero estable con los huesos del cráneo. Denominamos base del cráneo a la parte inferior de esa estructura ósea que está formada por distintos huesos unidos entre sí y que encierra y protege es encéfalo.

La base del cráneo está perforada por distintos agujeros que sirven para el paso de importantes estructuras vasculares nerviosas entre el cuello y la cavidad craneal, el más grande es el agujero del hueso occipital (el más posterior) que da paso a la médula espinal y a ambos lados del mismo hay dos superficies articulares denominadas cóndilos del occipital para unir este hueso del cráneo con la columna cervical.

Por último en la parte más anterior e inferior del cráneo se localizan una serie de huesos (que estudiará en breve) que forman el denominado macizo cráneo-facial, en su conjunto, estos huesos forman una serie de cavidades o fosas que incluyen las fosas nasales con los senos o cavidades paranasales, las fosas orbitarias, las fosas temporales y pterigopalatinas y la cavidad bucal, cuyo conocimiento es imprescindible en esta parte de la asignatura.

Una última estructura ósea que debe conocer es el hueso hioides, pequeño hueso en forma de herradura que se sitúa entre la mandíbula y la laringe.