En condiciones normales, se sitúan en el escroto, el testículo izquierdo algo más descendido que el derecho.
Al principio de su desarrollo, los testículos se forman en la cavidad abdominal, a la altura de los riñones; después van descendiendo progresivamente, salen del abdomen a través del conducto inguinal y se alojan definitivamente en el escroto, donde suelen hallarse ya en el momento del nacimiento.
El testículo tiene forma de ovoide aplanado, con su eje mayor oblicuo de arriba abajo y de delante atrás. Su superficie es lisa y brillante por la túnica vaginal que lo recubre (v. más adelante). Se distinguen en él dos caras (medial y lateral), dos bordes (anterior y posterior) y dos polos o extremos (superior e inferior). La cara lateral y el borde posterior están cubiertos por el epidídimo.
La criptorquidia o testículo no descendido se da en un 3% de los recién nacidos. El testículo se sitúa en algún punto de su recorrido normal de descenso, habitualmente dentro del conducto inguinal. En algunos casos el testículo acaba descendiendo espontáneamente; si no, requiere tratamiento hormonal o quirúrgico, ya que si se mantiene esta condición causa atrofia y posible malignización del testículo.
Constitución anatómica
El corte vertical del testículo muestra que está rodeado por una membrana fibrosa, la túnica albugínea. Esta membrana emite numerosos tabiques hacia el interior del testículo, que lo dividen en 250-300 lobulillos testiculares.
Cada lobulillo testicular está compuesto básicamente de túbulos seminíferos. Hay entre 1 y 4 túbulos en cada lobulillo, y su longitud varía entre 30 cm. y 1,75 m. Los túbulos seminíferos de cada lobulillo se unen en un solo conducto colector, el túbulo seminífero recto; hay, pues, tantos túbulos rectos como lobulillos.
Los túbulos seminíferos rectos se continúan con una red de conductos anastomosados entre sí, la red testicular (de Haller o rete testis). De la red testicular, a su vez, salen entre 9 y 12 conductillos eferentes que desembocan finalmente en el epidídimo.
En resumen, las vías espermáticas intratesticulares, por donde circulan los espermatozoides desde su formación, son:
- Túbulos seminíferos
- Túbulos rectos
- Red testicular
- Conductillos eferentes
- Epidídimo.
En el testículo distinguimos tres tipos celulares con funciones distintas:
- Espermatogonias (75%): células precursoras de los espermatozoides. La espermatogénesis es continua a partir de la pubertad (no cíclica como en la mujer), por lo que se encuentran espermatogonias en todos los estadios de maduración.
- Células intersticiales (de Leydig) (15-20%): producen y segregan testosterona, hormona sexual masculina.
- Células de sostén (de Sertoli) (5-10%): producen glucógeno para alimentar a los espermatozoides