Back to Curso

Anatomía Humana: Órganos y Vísceras

0% Complete
0/120 Steps
  1. CABEZA Y CUELLO
    Generalidades y Esplacnología de Cabeza y Cuello
    11 Temas
  2. Vascularización Cabeza y Cuello
    3 Temas
  3. Inervación Cabeza y Cuello
    7 Temas
  4. Examen Cabeza Y Cuello
  5. Anatomía del Tórax
    2 Temas
  6. El Corazón
    7 Temas
  7. Vías Respiratorias y Pulmones
    5 Temas
  8. TÓRAX
    Esófago y Timo
    2 Temas
  9. Región Mamaria
    1 Tema
  10. Vascularización Tórax
    5 Temas
  11. Inervación Tórax
    4 Temas
  12. Examen Tórax
  13. Generalidades Anatómicas del Abdomen
    3 Temas
  14. Vísceras Digestivas Abdominales
    10 Temas
  15. Vascularización Abdomen
    7 Temas
  16. Inervación del abdomen
    4 Temas
  17. ABDOMEN (DIGESTIVO)
    Examen Abdomen
  18. Anatomía de la Pelvis
    2 Temas
  19. Aparato Urinario
    6 Temas
  20. Sistema Genital Masculino
    5 Temas
  21. Sistema Genital Femenino
    4 Temas
  22. Vascularización Sistema Genitourinario (Pelvis)
    3 Temas
  23. PELVIS
    Inervación Pelvis
    4 Temas
  24. Examen Pelvis
Módulo Progress
0% Complete

(Nota: Previo al estudio de este apartado debe repasar el correspondiente a fosas del cráneo, con especial atención a la constitución de las fosas nasales).

Nariz

Denominamos nariz a un pirámide triangular que sobresale en la línea media de la cara entre la frente y el labio superior. Tanto la nariz como la fosa nasal forman junto con la boca, la primera parte del tracto respiratorio y alojan además el sentido del olfato.

La pirámide nasal presentas dos caras laterales con una parte superior fija y otra inferior móvil denominada Aletas nasales. Los dos bordes laterales están marcados por un surco vertical que recibe sucesivamente los nombres de Nasopalpebral, Nasogeniano y Nasolabial.

El borde anterior se denomina dorso de la nariz y termina en un abultamiento o ápice nasal. La base de la pirámide mira hacia abajo y presenta los orificios nasales o narinas que dan entrada al vestíbulo nasal.

La pirámide nasal tiene un esqueleto osteocartilaginoso en el que intervienen los huesos propios de la nariz, las ramas ascendentes del maxilar superior, la lámina perpendicular del etmoides, la espina nasal del frontal y el borde anterior del paladar óseo.

Este esqueleto se complementa con la presencia de un cartílago central y dos pares de cartílagos laterales principales y algunos cartílagos accesorios.

El cartílago del septo que continua a la lámina perpendicular del etmoides y al vómer completando el tabique entre ambas fosas nasales. El cartílago lateral de forma triangular, está unido por arriba al hueso propio de la nariz y por debajo al cartílago del ala. El cartílago del ala tiene forma de U abierta hacia atrás de forma que una rama forma el esqueleto del ala y la otra se une al cartílago del septo. Estos cartílagos están unidos entre sí por membranas fibrosas y dan inserción a numerosos músculos de la mímica.

Recuerde que a pesar de la flexibilidad de la parte distal de la pirámide nasal, los traumatismos en esta estructura pueden provocar luxaciones o fracturas de los huesos propios de la nariz.

Fosas Nasales

Se trata de una doble cavidad excavada en el macizo craneofacial separada por el tabique nasal, que se abren al exterior anteriormente a través de las Narinas y por detrás a la rinofarínge a través de las Coanas. En su mucosa se localizan los receptores de la olfacción y en torno a esta cavidad se localizan una serie de cavidades óseas denominadas Senos Paranasales (Repase en el capítulo de fosas craneales, el seno frontal, celdillas etmoidales, seno esfenoidal y seno maxilar).

La narina u orificio de entrada a la cavidad nasal, está recubierta por un epitelio con abundantes glándulas sudoríparas y sebáceas y con pelos en los márgenes. La superficie interna de la pirámide nasal se denomina Vestíbulo nasal. Cada fosa nasal tiene cuatro paredes (superior, inferior, lateral y medial), un suelo y un techo.

La pared inferior o suelo es una zona acanalada formada por el esqueleto óseo y está recubierta de mucosa.

La pared superior o bóveda es un canal estrecho formado por los huesos propios de la nariz y la espina nasal del frontal, por la lámina cribosa del etmoides y por el cuerpo del esfenoides. A través de la lámina cribosa, entran las fibras nerviosas del nervio olfatorio que terminan en los receptores del olfato, concentrados en la parte superior de la fosa nasal, en una zona conocida como mancha olfatoria. En la parte posterolateral de la bóveda se abre bajo la mucosa el agujero esfenopalatino que da paso a vasos y nervios desde la fosa pterigopalatina hacia la fosa nasal.

La pared medial o tabique nasal está cubierta por una mucosa lisa que por encima de las narinas está muy vascularizada y es zona de frecuentes hemorragias denominadas epistaxis. El tabique nasal está frecuentemente desviado del plano sagital por traumatismos, pudiendo generar alteraciones en el flujo aéreo a través de la fosa nasal.

La pared lateral es muy irregular y presenta tres salientes óseos recubiertos de mucosa denominados cornetes, que delimitan bajo ellos tres espacios denominados meatos. El cornete inferior es el más grande y está recubierto de una mucosa ricamente vascularizada, en la parte anterior del meato inferior se encuentra el orificio de desembocadura del conducto lacrimonasal.

Por encima se localiza el cornete medio, en el meato medio desembocan el seno frontal, el seno maxilar y las celdillas etmoidales anteriores. A este nivel destaca la presencia en la mucosa del meato medio, de un saliente denominado bulla etmoidalis, por debajo está el repliegue unciforme debido a la presencia, bajo la mucosa, de la apófisis unciforme del etmoides, entre ambos relieves está es canal uncibular o hiato semilunar en el cual se abre en su parte anterosuperior el orificio de desembocadura del seno frontal, en su zona media el orificio de desembocadura del seno maxilar y en la parte posterior las celdillas etmoidales anteriores. Por encima de la bulla etmoidalis está el canal retrobular donde desembocan también algunas celdillas etmoidales.

En la parte superior y posterior de esta pared está el cornete superior y el meato superior en el que desembocan las celdillas etmoidales posteriores y el orificio de desembocadura del seno esfenoidal.

Durante el proceso de inspiración, gracias a la disposición de los cornetes, se crean dos tipos de corrientes de aire dentro de la fosa nasal, una superior que asciende hacia el techo y que tiene relación con la olfacción y otra inferior de carácter respiratorio. La morfología de los cornetes (con forma de turbina) tiene dos consecuencias, una es la de aumentar la superficie de contacto de la mucosa nasal con el aire inspirado y la otra es la de crear turbulencias en el aire inspirado, que favorece aún más este contacto.

Estos hechos junto con la rica vascularización de la mucosa nasal y la cubierta de moco adherente que presenta, hace que en su tránsito por la nariz, el aire se caliente y se filtre de impurezas. En la fosa nasal como ya hemos comentado también radica el sentido del olfato y actúa de caja de resonancia modulando el timbre de la voz.

Responses

Este sitio tiene cookies para mejorar la experiencia del usuario
¿Nos las aceptas? Politica de privacidad y cookies

¡Apúntate y te avisamos de los cursos aquí!